ALOIP. Una ley de integridad para desintegrar un sistema que funciona

ALOIP. Una ley de integridad para desintegrar un sistema que funciona
El relato siempre por delante. En eso no hay quien supere a este Gobierno que si de algo sabe es de vestir a la mona de seda. “Integridad pública” es sin duda a los que muchos aspiramos en estos momentos en los que chapoteamos entre casos de corrupción. Por eso parece difícil oponerse a un proyecto de ley que así se llama, “de integridad pública”. Pero si vamos más allá del título y nos tomamos la molestia de leer su articulado, resulta que este proyecto carece de lo que presume y puede, en realidad, dar más facilidades a la corrupción, a las mafias y a los que no buscan precisamente cumplir con las leyes en su viaje al enriquecimiento.
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